Lo normal es esconder esto en un contrato. Nosotros lo ponemos aquí, porque una comisión solo funciona si nadie tiene que discutirla.
- Una factura a un cliente nuevo cuyo primer contacto entró por nuestras campañas (landing, formulario o número de campaña) y quedó registrado en el CRM.
- El de la primera venta, sin IVA. Si vendes un servicio recurrente, los primeros 12 meses de contrato.
- 1.000 € por venta en Arranque y 1.500 € en Crecimiento. Así un pedido grande no se convierte en una comisión desproporcionada.
- Cuando cobras la venta, no cuando la facturas. Si tu cliente no paga, no hay comisión.
- Ventas cerradas en los 180 días siguientes a la entrada del contacto. Los ciclos largos también cuentan.
- Al empezar nos pasas tu lista de clientes y contactos abiertos. Nunca generan comisión, aunque vuelvan a escribir por una campaña.
- Solo cuenta lo registrado con origen de campaña. Si un contacto de campaña vuelve después por teléfono, sigue siendo de campaña: ya está en el CRM con su origen.
- Si se devuelve o se anula en los 60 días siguientes, descontamos la comisión en la factura del mes siguiente.
- Una vez al mes, con un informe del CRM que ves antes que la factura. Si no estás de acuerdo con una línea, se revisa esa línea, no la factura entera.
- Los contactos que entraron mientras trabajábamos juntos generan comisión si se cierran en los 180 días siguientes. Las cuentas, las campañas y el CRM son tuyos.
- Responder a los contactos en menos de 24 horas y marcar su estado en el CRM. Es lo que hace que el sistema funcione y que la comisión no se discuta.